Al presentar tu proyecto a las diferentes empresas de reformas en Alcorcón para dar un lavado de cara a tu cocina, es importante que tengas muy en cuenta que una adecuada distribución del espacio puede ayudarte a exprimir al máximo el rendimiento de esta estancia de tu casa.

Reformar la cocina no solamente implica colocar mobiliario y electrodomésticos nuevos o cambiar el suelo y los azulejos. No responde únicamente a criterios estéticos, sino también funcionales. De ahí la importancia de aplicar la teoría de la que vamos a hablarte en esta entrada de nuestro blog.

En cualquiera de las empresas de reformas en Alcorcón a la que acudas sabrán de lo que les estás hablando si mencionas el concepto de triángulo funcional o triángulo de trabajo. Básicamente, se trata de una tendencia que nació en la década de los 40 en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Illinois (Estados Unidos) y que defiende la importancia de conectar las tres áreas de trabajo más importantes de este espacio: la de almacenamiento, la de preparación y limpieza y la de cocción.

Conseguir que estos tres puntos estén bien comunicados entre sí y que no haya obstáculos en sus recorridos puede ayudarte a ganar tiempo en tu cocina, así como también a ahorrar energía. Todo esto se traduce en que tu vida cotidiana mejorará y tu bolsillo se verá recompensado, pues pagarás menos en la factura de la electricidad, por ejemplo.

Es fundamental aprovechar bien el espacio con el que cuentas en la cocina, sobre todo si es reducido. La teoría del triángulo funcional te ayuda a encontrar la mejor distribución dependiendo de la forma y los metros cuadrados de que disponga esta estancia.

Piensa también en el uso que le darás: si solo cocinarás o si será un espacio de reunión donde realizarás tus comidas. En Reformas Rigar Redecor podemos ayudarte y asesorarte.